sábado, febrero 03, 2007

Empresarios argentinos patentan un motor que funciona con agua

Una empresa argentina ha desarrollado un motor, patentado ya en 140 países, que funciona parcialmente con agua, para ayudar a combatir el cambio climático reduciendo el consumo de combustibles fósiles.

Este nuevo motor, de la firma Solmi, funciona un 30 por ciento con agua y un 70 por ciento con gasóleo, y ya se utiliza en algunos autobuses urbanos de la ciudad de Rosario, a unos 300 kilómetros al noroeste de Buenos Aires, y en un rompehielos que puso rumbo a la Antártida recientemente.

El rompehielos 'Patagonia Ice Lady', de la Asociación de Exploración Científica Austral, es el único barco del mundo que funciona con un motor híbrido.

Además del ahorro que supone sustituir combustibles fósiles por agua, el nuevo motor ha colaborado con una menor contaminación del medio ambiente en la Antártida y con el estudio del calentamiento global, pues uno de los objetivos del viaje ha sido, precisamente, analizar el impacto de ese fenómeno en los hielos.

Los hermanos Sergio y Víctor Solmi, inventores de este nuevo motor ecológico, crearon este producto fundamentalmente por su 'preocupación por el medio ambiente', pero también porque consideraron que 'en un litro de agua hay tanta energía como en tres de gasolina', explicó el primero a Efe.

El origen de este modelo revolucionario fue una pregunta que se hicieron hace cinco años: '¿Por qué un automóvil va más rápido cuando llueve, por qué es una excepción?'.

'Antiguamente, el agua se utilizaba para aumentar algunos minutos la potencia de los motores, pero ahora nuestro objetivo es exclusivamente el ahorro energético', declaró Sergio Solmi.

'Leyendo viejos libros de mecánica descubrimos la práctica olvidada de agregar agua para aumentar la potencia: esta técnica, utilizada durante la Primera Guerra Mundial, cayó en desuso con la aparición de las turbinas', dijo.

La tecnología híbrida desarrollada por los hermanos argentinos permite obtener una combustión con menos emisiones y reducir el consumo del hidrocarburo hasta un 20 por ciento.

'Lo que pretendemos es hacer un aporte para combatir los gases de efecto invernadero y poder cumplir lo antes posible el Protocolo de Kyoto', destacó.

El dióxido de carbono representa actualmente el 82 por ciento del total de las emanaciones de gases de efecto invernadero; en las ciudades el 98 por ciento de estas emisiones proviene de los automóviles.

'Con este proyecto no se reemplaza ningún vehículo, sino que los ya existentes adquirirán una tecnología que incrementará el número de kilómetros que pueden recorrer con un litro de gasóleo', explicó el inventor.

Los hermanos Solmi, que además son pilotos de automovilismo, forman parte de una de las Pequeñas y Medianas Empresas (Pymes) familiares más antiguas del país, fundada en 1889 en la ciudad de San Pedro, en la provincia de Buenos Aires.

La tecnología de los argentinos, según los inventores, es estudiada por algunas empresas automotrices e incluso por dirigentes del automovilismo deportivo internacional, que expresaron recientemente las posibilidades de que la Fórmula Uno pueda correr con motores híbridos.

Este invento tuvo sus antecedentes en España hace 30 años cuando un empresario catalán, Arturo Estévez Varela, creó un motor que funcionaba exclusivamente con agua.

En ese momento, el invento no se patentó y tampoco convenció a gran parte de la comunidad científica, que no creía que un motor que utilizaba agua pudiera producir energía suficiente.



Terra Actualidad - EFE

2 comentarios:

Unknown dijo...

Por favor, no digan cosas imposibles. Horacio.

Anónimo dijo...

Las cosas imposibles son para los que estan imposibilitados