jueves, mayo 13, 2010

Que su cuerpo no cargue todo el peso

¿Cuáles son las enfermedades más comunes desencadenadas por la obesidad?
El riesgo de diabetes mellitus aumenta en relación con el grado, duración de la obesidad y la distribución abdominal del tejido graso. El colesterol y los triglicéridos altos se asocian a obesidad abdominal. El desgaste articular en obesos es mayor en tobillos y rodillas. Además, es más frecuente que padezcan de cáncer que el resto de la población. Hay también alteraciones en los mecanismos de la respiración. Sin embargo, una de las más severas complicaciones es lo referente a la adaptación social.

¿Qué hace que la obesidad genere otras enfermedades?
Partiendo de la definición de obesidad como una enfermedad crónica y multifactorial y del conocimiento de que la obesidad es una acumulación de grasa en el cuerpo, podemos determinar que hay dos tipos de enfermedades asociadas. Las primeras son las mecánicas: lesiones de las articulaciones de las rodillas, tobillos, caderas y columna. Incontinencia urinaria por efecto del aumento de presión dentro del abdomen. El reflujo gástrico, manifestado en agrieras, también por aumento de presión en el abdomen. La apnea obstructiva del sueño que significa que el paciente obeso al dormir presenta obstrucción de las vías respiratorias altas y ronquido.

Las segundas son las metabólicas: aumento de la glucosa y falta de respuesta a la insulina. Aumento del colesterol, triglicéridos y el ácido úrico.

¿Qué síntomas indican la aparición de otras enfermedades?
Cada una tiene síntomas específicos. Es frecuente encontrar dolencias articulares en rodillas y tobillos, en algunos casos en la cadera o la columna, esto lleva a dificultades importantes para la marcha, el trabajo y la actividad física, generando mayor sedentarismo. Es queja frecuente el reflujo gástrico: agrieras, vómito y trastornos de la garganta. También manifiestan dificultades respiratorias y una de las más comunes es la obstrucción respiratoria al dormir, esto se manifiesta con ronquidos, despertares súbitos con susto o sensación de muerte. Otras enfermedades metabólicas no traen síntomas asociados, sino que manifiestan sus consecuencias, es el caso de las descompensaciones de la diabetes, la hipertensión arterial, el infarto cardiaco, las crisis de gota etc.

¿A qué tipo de especialistas debe recurrir una persona que sufra de obesidad?
Los pacientes obesos deben consultar en primer lugar al médico general para evaluar su estado general de salud. Si el paciente se diagnostica como obeso debe ser tratado por un grupo interdisciplinario conformado por cirugía laparoscópica, medicina interna y en algunos casos endocrinología, psiquiatría, nutrición y dietética, medicina física y fisioterapia.

Todo paciente que tiene diagnóstico de obesidad, debe ingresar a un programa de cambios de estilos de vida, que incluya actividad física, cambios de hábitos nutricionales, apoyo psicológico y acompañamiento de personal médico: medicina interna, endocrinología, medicina del deporte, etc.

Por su parte, la actividad física debe iniciarla con programas guiados por especialistas y realizar trabajos de tipo aeróbico (caminar, bailar, nadar, bicicleta, elíptica, etc.), combinándolos con trabajos de fuerza y de flexibilidad para modificar la composición corporal.

En la etapa inicial no es tan importante estar pendientes del peso, pues, por lo general los pacientes obesos son sedentarios y cuando se inicia la actividad física en los trabajos de tipo aeróbico y de fuerza, se mejora la masa muscular, ésta al pesar más que la grasa, puede dar como resultado ganancia de peso o estabilidad. Este factor es lo que más hace abandonar la actividad física en los pacientes. Cuando el paciente tiene una vida laboral alta, lo que le impide estar en un programa y quiere iniciar su actividad física, lo más recomendable, es una visita al médico del deporte para una evaluación completa y para que le indique qué ejercicios realizar.

Una buena forma es caminar contabilizando los pasos en el día, esto se a través de los podómetros que traen algunos celulares o relojes. Se debe medir así:

-Menos de cinco mil pasos/día: sedentario.

-De 5 mil a 7499 pasos/día: actividad baja.

-De 7500 a 9999 pasos/día: algo activo.

-Más de 10 mil pasos/día: persona activa.

-12.500 pasos/día: altamente activa

Se hace uso del podómetro en caso de que el paciente no tenga problemas de osteoartrosis, hiperpresión patelo-femoral, condromalacia u obesidad mórbida. Sin embargo, si hay una banda o una elíptica en la casa, se le enseña cómo usarla y el tiempo que debe estar en ella, para evitar dolores, lesiones, incluso con qué ropa debe usar.

La actividad física puede hacerla en la noche después de la jornada laboral y como no es intensa ayuda a conciliar el sueño. Los trabajos de fuerza, luego de enseñarlos se pueden hacer en casa, usando el propio peso de la extremidad o con bandas elásticas. Para terminar se debe hacer un buen estiramiento.

Manejar la actividad física es fácil, haciéndola parte de nuestra vida, lo importante es que se inicien estos trabajos de una forma correcta e individualizada, para evitar lesiones en las personas que lo practican. La enseñanza es modificar nuestros estilos de vida, para evitar esta enfermedad que ya es una pandemia mundial.

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